03
Ene
10

«German pussy»

Si quereis ver el video clip sin censura…

Aqui

03
Oct
09

«Fast love»

15
Jul
09

«Electo ateneo»

Relato resultante para la propuesta de Ejercicio TR para la web TodoRelatos: Una leyenda urbana que como la pólvora prendida, corre de boca en boca, dejando una estela que antes de extinguirse, perdura en el tiempo y en la memoria, provocando a sus espectadores emociones intensas, risa, asombro, repulsión, angustia, miedo… No obstante y no siempre, en algunas ocasiones, los medios de comunicación se hacen eco y contribuyen a divulgar el “saber del pueblo”; esas ilusiones, que por norma general se dan por ciertas.

Continuar leyendo ‘«Electo ateneo»’

10
Jun
09

De los autores + eróticos… (8)

D. H. Lawrence

David Herbert Richards Lawrence, novelista, ensayista y cuentista. Nació en el condado de Nottinghamshire, en un pueblo minero de Inglaterra en el año 1885. En sus obras Lawrence abordó temas relacionados con la salud emocional, la vitalidad, la espontaneidad, la sexualidad humana y el instinto. Su literatura está compuesta por las extensas reflexiones sobre los efectos deshumanizadores de la modernidad y la industrialización.

Tuvo múltiples problemas personales, por una orden oficial de persecución sus obras fueron objeto de censura. Pasó la mayor parte de su vida exiliado voluntariamente, lo llevo a recorrer junto a su esposa,  Australia, Italia, Sri Lanka, Estados Unidos, México y el sur de Francia en lo que el autor llamó “peregrinación salvaje”.

Obra seleccionada: «El amante de Lady Chatterley»

Extracto de la obra: « Luego, cuando el hombre comenzó a moverse, en el súbito e inevitable orgasmo, despertó en Connie nuevas y extrañas sensaciones que, a oleadas, recorrieron sus entrañas. A oleadas, a oleadas, a oleadas, alcanzándose y volviéndose a alcanzar las unas a las otras, como suaves llamas, como suaves plumas, alcanzando un punto de esplendor exquisito, exquisito, y fundiéndose en sus ya fundidas entrañas. Era como un sonido de campanas más y más alto, hasta llegar a una última culminación. Yacía sin tener conciencia de los gritos breves y enloquecidos que al final emitía».

05
Jun
09

«Je t’aime… Moi non plus»

Je t’aime, je t’aime
Oh, oui, je t’aime!

Moi non plus
Oh, mon amour
Comme la vague irrésolue
Je vais, je vais et je viens
Entre tes reins
Je vais et je viens
Entre tes reins
Et je me retiens
Je t’aime, je t’aime
Oh, oui, je t’aime!

Moi non plus
Oh, mon amour
Tu es la vague, moi l’île nue
Tu vas, tu vas et tu viens
Entre mes reins
Tu vas, et tu viens
Entre mes reins
Et je te rejoins
Je t’aime, je t’aime
Oh, oui, je t’aime!

Moi non plus
Oh, mon amour
Comme la vague irrésolue
Je vais, je vais et je viens
Entre tes reins
Je vais et je viens
Entre tes reins
Et je me retiens

Tu vas et tu viens
Entre mes reins
Et je te rejoins
Je t’aime, je t’aime
Oh, oui, je t’aime!

Moi non plus
Oh, mon amour
L’amour physique est sans issue
Je vais, je vais et je viens
Entre tes reins
Je vais et je viens
Entre tes reins
Je me retiens

Non! maintenant. Viens!

Te quiero, te quiero
Oh, sí, te quiero

Yo también
Oh, mi amor
Como la ola irresoluta
Voy, voy y vengo
Entre tus caderas
Voy y vengo
Entre tus caderas
Y tú me alcanzas

Te quiero, te quiero
Oh, sí, te quiero

Yo también
Oh, mi amor
Tú eres la ola, yo la isla desnuda
Vas, vas y vienes
Entre mis caderas
Vas y vienes
Entre mis caderas
Y yo te alcanzo
Te quiero, te quiero
Oh, sí, te quiero

Yo también
Oh, mi amor
Como la ola irresoluta,
Voy, voy y vengo
Entre tus caderas
Voy y vengo
Entre tus caderas
Y tú me alcanzas

Vas y vienes
Entre mis caderas
Y yo te alcanzo
Te quiero, te quiero
Oh, sí, te quiero

Yo también
Oh, mi amor
El amor físico no tiene salida
Tú vas, vas y vienes
Entre tus caderas
Voy y vengo
Entre tus caderas
Me alcanzas
¡No! Ahora. ¡Ven!

31
May
09

«Ellas. Sensuales, sexys y eróticas». (5)

Charlotte.

Estoy divorciada, hace cosa de cinco años que mi relación con el que había sido mi marido desde los veintiún años, llegó a su fin veinticinco años después de haber contraído nupcias, las únicas, con el que había conocido desde cría y fue mi único novio y por consiguiente mi único esposo.

De joven fui una chica romántica, que siempre creyó en ese primer amor que perduraría en el tiempo porque era más fuerte que todo, nuestro amor perduró, pero en mis amargos recuerdos, porque me dolía horrores recordar mi vida pasada, lo que yo pensé era un cuento de hadas hecho realidad, fue una espantosa pesadilla encubierta por obscenos y humillantes engaños, del que fuera mi marido, con cuanta persona con un par de tetas y un coño que se le pusiera a tiro.

De todas sus conquistas amorosas, me enteré cuando ya era demasiado tarde, cuando aún estaba reciente nuestra separación y yo me martirizaba culpabilizándome, pensando que no había sido la esposa que él, el cabrón de mi marido, merecía. Cuando descubrí todo cuanto me habían ocultado, porque mis mejores amigas, o las que yo creía eran mis amigas del alma, se habían callado durante años las infidelidades que estaban en boca de todo el barrio y yo, ingenua de mí, era una absoluta ignorante.

Si es bien cierto ese dicho del Lazarillo de Tormes que leí en su día el libro de autor desconocido en el colegio; el más interesado es el último que se entera del meollo.

Continuar leyendo ‘«Ellas. Sensuales, sexys y eróticas». (5)’

20
May
09

«Defineróticas…»

Lamer

(Del latín lambĕre).

1.- Pasar la lengua por la superficie de algo.
2.- Rozar blanda y suavemente algo al pasar por ello.

Coño

(Del latín cŭnnus).

1.- Parte externa del aparato genital de la hembra.
2.- Interjección que se usa para expresar diversos estados de ánimo, especialmente extrañeza o enfado.

Polla

1.- Sinónimo malsonante de pene.

Pene

(Del latín penis).

1.- Órgano masculino del hombre y de algunos animales que sirve para miccionar y copular.

Culo

(Del latín culus).

1- Conjunto de las dos nalgas.
2.- En algunos animales, zona carnosa que rodea el ano.
3- Ano.
4.- Extremidad inferior o posterior de algunas cosas.
5- En el juego de la taba, parte más plana, opuesta a la carne.
6.- Escasa porción de líquido que queda en el fondo de un vaso.

~Defineróticas Compuestas~

Continuar leyendo ‘«Defineróticas…»’

18
May
09

«Insatiable» Darren Hayes

15
May
09

«Ellas. Sensuales, sexys y eróticas». (4)

Briana.

Siempre supe que yo era diferente a lo común. Desde niña, supe que a mí no me gustaban los niños, como al resto de mis amigas, desde que tengo uso de razón, supe que, me gustaban las niñas, con los años, las mujeres. Aunque debiera ser específica, únicamente, en toda mi vida me gustó una niña, una sola mujer: Berenice.

Recuerdo igual que si fuese ayer, la primera experiencia lésbica —siendo éstas las únicas que se han sucedido en mi vida sexual— que experimenté, tendría unos ocho o nueve años, hasta entonces, poco sabía yo de los placeres que otras manos, otra piel, pueden otorgarle a tu cuerpo, a tu alma.

Yo por aquel entonces, a esa tierna edad, ya había descubierto los placeres de la masturbación, cuando mi madre me acostaba en la cama al caer la noche, cuando me quedaba a solas y a oscuras, mis manitas recorrían cada resquicio de piel, investigando, palpando, rozando, y entre mis piernas, aquel puntito exacto que daba tanto placer después de estar un ratito jugueteando con el mismo, entre los deditos húmedos por chupármelos instintivamente y, frotarlos igual de inconsciente, sobre la abertura que tenía entre mis tiernos muslos.

Nunca le pregunté a mi madre, o a mi padre, o mis abuelos, qué era aquello y por qué daba tanto gusto, algo en mi interior, me decía que eso que hacía era íntimo, nunca pensé que fuese ni bueno, ni malo, algo natural que le sucedía a mi cuerpo que reaccionaba a mis caricias, algo mío, algo intrínseco, incondicional que únicamente me pertenecía a mí.

Continuar leyendo ‘«Ellas. Sensuales, sexys y eróticas». (4)’

07
May
09

«Ellas. Sensuales, sexys y eróticas». (3)

Stella.

 

 

Se colaba una volátil iluminación por las rendijas de la persiana cerrada, eclipsada por su vibrante presencia de espaldas a mí, que estaba tumbada sobre la cama deshecha, por habernos pasado horas, enredando nuestros desnudos cuerpos igual que si fuésemos serpientes, hasta quedar, plácidamente dormidos el uno en los brazos del otro.

Alex se había medio girado, dejando de observar el exterior a través de las rendijas de la persiana, sus intensos ojos me miraban a contra luz, y ésta, acariciaba su resplandeciente piel, por estar tostada, eran los primeros rayos del cálido sol de verano que aventaba en el calendario y se filtraba por los resquicios, en cambio yo, podía ver la extrema palidez de la piel de mi muslo, lo tenía flexionado fuera de la sábana que cubría el resto de mi desnudez bajo la fina tela de color blanco.

— ¿Ya te vas?… —le pregunté con un deje de desilusión en mi voz que no pude controlar, mordiéndome inmediatamente después el labio inferior, no quería que pensase que dependía totalmente de él.

Habíamos llegado a un punto en nuestra relación, que le necesitaba igual que si fuese aire para vivir, ya no podía concebir mi mundo si Alex no estaba en el mismo.

— ¿Ya quieres echarme?… —me respondió como a veces era costumbre en Alex, con otra pregunta, con esa puñetera sonrisa que se le ponía, condenadamente atractivo y lo peor de todo, es que él, lo sabía.

—No es eso… —musité, habiéndome visto una vez más, desnuda, en cuerpo y alma ante Alex—. Pensé que ya te marchabas…

Se sentó en el borde de la cama, a mi lado, me había incorporado quedándome sentada sobre el colchón, tapando con la sábana, mis ubres… Tengo un pecho descomunal del cual, estoy más que acomplejada, uso una talla excesiva y llevo un par de años planteándome seriamente hacerme una reducción de pecho, cosa que Alex parecía darle igual. Se lo conté una noche medio borracha después de haber ido a cenar a un restaurante oriental con unas amigas y pasarme con la exótica bebida, acabé llamando a altas horas de la madrugada al timbre de la casa de Alex, confesándole entre hipos descontrolados mis mayores complejos, sin darme cuenta ni de que lo hacía por la embriaguez. Al día siguiente quise morirme de la vergüenza, pero Alex, pareció no darle importancia alguna. Esos dos voluminosos globos inflados, eran mi tortura, que por más que intentara disimularlos, era imposible, destacaban por sí mismos, desafiando soberbios la gravedad como burlándose de mí en mis propias narices, aunque sabía que con el tiempo, inevitablemente, cuando la piel empezara a ceder, seguramente me colgasen rozando el vientre…

—No… —murmuró Alex, inclinándose hacia mí, apoyando su brazo sobre la mullida superficie a un lado de mis piernas flexionadas, con una de ellas como ya había dicho, estaba por fuera de la sábana y Alex empezó a acariciar con las yemas de los dedos de su otra mano.

Se aceleró mi pulso sin poder hacer nada por evitarlo cuando acercó tanto su rostro hacia mi cara, dirigiendo su boca hacia mis labios.

—Hoy es mi día libre… —dijo juguetón antes de besarme, antes de instarme a tumbarme sobre la cama.

De un tirón seco destapó mi cuerpo, yacía tal y como vine al mundo bajo aquella protección que me ofrecía la tela, por inercia mis manos taparon mis generosos atributos. Alex esbozó una sonrisa ladeada que le confería un encanto arrebatador, igual que su mirada, pareciera un depredador a punto de saltar sobre su presa.

Se relamió los labios, contemplándome, mientras yo, no pude evitar ruborizarme igual que una chiquilla, ni que fuese la primera vez que me veía así. Perdía el control y mi querida compañera, esa que siempre viajaba conmigo y tenía nombre propio: Timidez. Esa, siempre hacía gala en las ocasiones menos oportunas, hasta que me besó, mis brazos ya buscaban rodearlo por encima de los hombros y atraerlo hacia mí.

Un escultural cuerpo que se hizo delicadamente un espacio entre mis piernas, acoplando sus caderas con suavidad sobre las mías, le recibían ya ansiosas, me volvía loca y en momentos así, cuando sus labios mordisqueaban los míos, nada más me importaba que las sensaciones que recorrían cada esquina de mi cuerpo, estremeciéndome, siempre temblaba entre sus brazos, con sus sabrosos besos, con sus pasionales caricias.

Mis piernas le aprisionaron golosas, rodeándole por la cintura, los talones apretaban sus nalgas contra mí cuerpo, no querían dejarlo escapar.

Suspiré de placer, cuando abandonó la vehemencia de nuestros labios pegados y empezó a degustar la piel de mi cuello, conforme descendía por la curva de mi hombro derecho, la punta de su lengua acariciaba cada trazo que sus labios, como pétalos iban recorriendo la gustosa dermis que se estremecía, se me ponía la carne de gallina, notaba como los pezones se endurecían y a su vez rozaban el pecho de Alex, ya estaba agitado, porque también notaba su aliento entrecortado calentando mi piel que iba pincelando con su lengua y saboreando con su boca, enfriándose a su vez los tramos por los que su lengua había pasado y que, dejaba huellas improntas en mi piel la humedad de su saliva.

Continuar leyendo ‘«Ellas. Sensuales, sexys y eróticas». (3)’




Sinopsis

Blog dedicado mayormente a la literatura erótica, al uso adecuado o inadecuado —según su criterio /ética /religión /moral personal— de las palabras puestas en una previa hoja en blanco, formando después diversas historias ficticias de índole claramente sexual. Por lo tanto, este es un blog únicamente para adultos. Independientemente de las historias vertidas en este blog, cabe aclarar que el autor/res de este espacio, no están de acuerdo ni comparten ninguna creencia que atente contra la integridad y salud —física y psíquica— de las personas.

AVISO: Solamente para mayores de edad conforme las leyes de su país. Gracias.

[+18]


--------------------
BlogESfera - Directorio de Blogs Hispanos
---------------------
Ranking de blogs de España
---------------------
Creative Commons License
Erotic Skin by E.S.
---------------------

 Suscribirse


---------------------
Suscribirse a Erotic Skin Blog vía Email
---------------------

Blog Stats

  • 6,712 hits


I heart FeedBurner

Erotic Twitter

Profundizando en tu piel…